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¿Qué es un entrenador personal y cuáles son sus funciones?

¿Qué es un entrenador personal?

Cada vez más personas deciden entrenar acompañadas por un profesional en lugar de limitarse a seguir rutinas genéricas encontradas en internet.

Y tiene sentido.

Dos personas pueden querer perder grasa, ganar fuerza o mejorar su condición física y, aun así, necesitar entrenamientos completamente diferentes.

Ahí es donde entra la figura del entrenador personal.

Su trabajo no consiste simplemente en decirte qué ejercicios tienes que hacer o contar las repeticiones mientras entrenas. Detrás de un buen entrenamiento personal debe existir una valoración previa, una planificación adaptada a cada cliente y un seguimiento que permita modificar el programa según los resultados obtenidos.

Pero ¿qué es exactamente un entrenador personal? ¿Qué hace? ¿Qué conocimientos necesita? ¿Y en qué se diferencia de otros profesionales del ejercicio físico?

Vamos a verlo.

¿Qué es un entrenador personal?

Un entrenador personal es un profesional del ejercicio físico que diseña, adapta y supervisa programas de entrenamiento individualizados en función de las características, necesidades y objetivos de cada cliente.

La palabra importante aquí es precisamente esa: individualizados.

Un entrenador personal no debería aplicar exactamente la misma rutina a todas las personas que entrenan con él.

Antes de planificar el entrenamiento debe conocer aspectos como:

  • El objetivo del cliente.
  • Su nivel de condición física.
  • Su experiencia entrenando.
  • Su disponibilidad.
  • Sus limitaciones de movimiento.
  • Su historial deportivo.
  • Su evolución durante el proceso.

A partir de esa información puede determinar qué ejercicios utilizar, con qué frecuencia entrenar, cuánto volumen aplicar o cómo aumentar progresivamente las cargas.

Por eso el entrenamiento personal va mucho más allá de acompañar a alguien mientras hace ejercicio.

Se trata de tomar decisiones sobre el entrenamiento basándose en las características concretas de cada persona.

¿Qué hace un entrenador personal?

Las funciones de un entrenador personal pueden cambiar dependiendo del perfil de cliente con el que trabaje, pero normalmente su trabajo comienza mucho antes de la primera serie del entrenamiento.

Entre sus principales funciones encontramos:

  • Evaluar el punto de partida del cliente.
  • Conocer sus necesidades y objetivos.
  • Diseñar un programa de entrenamiento personalizado.
  • Seleccionar ejercicios adecuados para cada persona.
  • Enseñar correctamente la técnica de los movimientos.
  • Determinar el volumen, intensidad y frecuencia del entrenamiento.
  • Supervisar las sesiones.
  • Controlar la progresión.
  • Adaptar el programa cuando sea necesario.
  • Mantener al cliente motivado y favorecer su adherencia al entrenamiento.

Imagina, por ejemplo, que dos personas quieren empezar a entrenar para ganar fuerza.

Una tiene 25 años, lleva años haciendo deporte y puede entrenar cuatro veces por semana.

La otra tiene 55 años, lleva diez sin realizar ejercicio regularmente y únicamente dispone de dos días.

El objetivo general puede parecer el mismo.

La planificación no debería serlo.

El trabajo del entrenador consiste precisamente en entender esas diferencias y transformar un objetivo general en un programa que tenga sentido para la persona que tiene delante.

¿Cómo trabaja un entrenador personal con sus clientes?

Un buen proceso de entrenamiento personal suele seguir varias fases.

  • La primera es conocer al cliente.

Antes de comenzar debería existir una valoración inicial que permita saber desde dónde se parte. Dependiendo del contexto, pueden analizarse aspectos relacionados con la fuerza, movilidad, capacidad cardiorrespiratoria, experiencia previa o determinados patrones de movimiento.

  • Después llega la planificación.

El entrenador establece unos objetivos y diseña una estrategia para alcanzarlos mediante diferentes sesiones, ejercicios y progresiones.

Pero el programa inicial no debería considerarse algo cerrado.

El entrenamiento necesita evolucionar.

A medida que el cliente mejora, el entrenador puede modificar ejercicios, cargas, volumen, intensidad o dificultad.

Por eso una parte fundamental del trabajo consiste en evaluar continuamente qué está ocurriendo y tomar decisiones a partir de esa información.

No se trata únicamente de diseñar una tabla de ejercicios.

Se trata de gestionar un proceso.

¿Qué objetivos puede ayudarte a conseguir un entrenador personal?

Aunque muchas personas relacionan al entrenador personal principalmente con adelgazar o ganar masa muscular, su campo de actuación es bastante más amplio.

Un entrenador puede trabajar con clientes que quieran:

  • Ganar fuerza.
  • Aumentar masa muscular.
  • Reducir grasa corporal.
  • Mejorar su condición física.
  • Aumentar su movilidad.
  • Empezar a entrenar desde cero.
  • Mejorar su rendimiento deportivo.
  • Prepararse físicamente para determinadas actividades.
  • Mantenerse activos a medida que envejecen.
  • Recuperar progresivamente capacidades físicas después de determinados periodos de inactividad, siempre dentro de sus competencias profesionales.

Incluso dentro del mismo objetivo existirán diferentes formas de trabajar.

Por ejemplo, una persona puede querer ganar fuerza para competir en un deporte, mientras otra simplemente quiere poder realizar sus actividades cotidianas con mayor facilidad.

El entrenador debe entender para qué quiere mejorar cada cliente, no simplemente qué capacidad física quiere entrenar.

¿Qué conocimientos debe tener un entrenador personal?

Saber ejecutar muchos ejercicios no convierte automáticamente a alguien en buen entrenador personal.

Para programar correctamente un entrenamiento es necesario entender qué ocurre detrás de esos ejercicios.

Un profesional del entrenamiento debería tener conocimientos sobre materias como:

  • Anatomía.
  • Fisiología del ejercicio.
  • Biomecánica.
  • Entrenamiento de fuerza.
  • Planificación deportiva.
  • Valoración de la condición física.
  • Movilidad.
  • Control de las cargas.
  • Prevención de lesiones.
  • Adaptación del ejercicio a distintos perfiles.

También necesita competencias que no aparecen necesariamente en una hoja de entrenamiento.

Debe saber comunicarse.

Escuchar.

Explicar por qué se está haciendo algo.

Detectar cuándo el programa necesita cambiar.

Y conseguir que el cliente mantenga suficiente constancia como para que el entrenamiento produzca resultados.

Porque puedes diseñar sobre el papel el mejor programa del mundo.

Si el cliente no puede mantenerlo durante más de dos semanas, probablemente no sea el mejor programa para ese cliente.

Además, hay que diferenciar las competencias del entrenador de las de otros profesionales.

Por ejemplo, puede trabajar sobre hábitos relacionados con el ejercicio y colaborar con otros especialistas, pero la prescripción dietética individualizada corresponde a los profesionales habilitados para ello.

Un buen entrenador también debe saber dónde terminan sus competencias.

Diferencias entre entrenador personal, monitor y preparador físico.

Son conceptos relacionados, pero no significan exactamente lo mismo.

Entrenador personal:

Trabaja habitualmente de manera individualizada con uno o varios clientes y adapta la planificación a sus objetivos, características y evolución.

Puede trabajar tanto con personas que simplemente quieren mejorar su condición física como con perfiles deportivos.

Monitor deportivo o de gimnasio:

Suele desempeñar funciones más generales dentro de instalaciones deportivas.

Puede dirigir actividades colectivas, supervisar determinadas zonas del gimnasio o ayudar a los usuarios con ejercicios y utilización del equipamiento.

El grado de individualización suele ser menor que en un servicio de entrenamiento personal.

Preparador físico:

Su trabajo está especialmente relacionado con el desarrollo de las capacidades físicas necesarias para rendir en un deporte.

Puede encargarse de cualidades como la fuerza, potencia, velocidad, resistencia o movilidad de deportistas individuales o equipos.

En algunos contextos las funciones pueden solaparse.

Un entrenador personal puede trabajar con deportistas y un preparador físico puede realizar trabajos muy individualizados.

La diferencia está sobre todo en el contexto y el objetivo principal con el que se desarrolla el entrenamiento.

¿Dónde puede trabajar un entrenador personal?

Otra idea bastante extendida es pensar que un entrenador personal necesariamente trabaja dentro de un gimnasio.

Actualmente existen muchas más posibilidades.

Puede desarrollar su actividad en:

  • Gimnasios.
  • Centros de entrenamiento personal.
  • Centros deportivos.
  • Clubes deportivos.
  • Centros multidisciplinares.
  • Instalaciones privadas.
  • Domicilios.
  • Espacios al aire libre.
  • Su propio centro de entrenamiento.
  • Servicios de entrenamiento online.

El entrenamiento online, por ejemplo, ha permitido que un profesional pueda trabajar con clientes que se encuentran en otras ciudades e incluso otros países.

En estos casos puede realizar valoraciones, programar sesiones, analizar vídeos, controlar cargas y realizar el seguimiento mediante herramientas digitales.

También existen entrenadores que terminan especializándose en determinados perfiles de cliente.

Por ejemplo:

  • Personas que buscan mejorar su composición corporal.
  • Deportistas.
  • Personas mayores.
  • Entrenamiento de fuerza.
  • Prevención de lesiones.
  • Readaptación físico-deportiva.
  • Entrenamiento online.

Especializarse permite profundizar mucho más en los problemas y necesidades de un determinado tipo de cliente.

¿Necesitas un entrenador personal?

No todas las personas necesitan necesariamente entrenar acompañadas permanentemente por un entrenador personal.

Sin embargo, puede resultar especialmente útil cuando no sabes cómo estructurar tu entrenamiento, tienes un objetivo concreto o llevas tiempo entrenando sin conseguir progresar.

También puede tener sentido si:

  • Estás empezando a entrenar.
  • No sabes qué ejercicios realizar.
  • Tienes dificultades para organizar tus sesiones.
  • Necesitas aprender correctamente la técnica.
  • Te cuesta mantener la constancia.
  • Quieres mejorar una capacidad física concreta.
  • Practicas un deporte y necesitas complementar tu preparación.
  • Tu entrenamiento se ha estancado.

La principal ventaja del entrenamiento personal es que elimina buena parte de las decisiones que normalmente tendría que tomar el cliente por su cuenta.

  • Qué hacer.
  • Cuánto hacer.
  • Cuándo progresar.
  • Cuándo reducir la carga.
  • Qué cambiar cuando algo deja de funcionar.

Todas esas decisiones forman parte del trabajo del entrenador.

¿Qué estudiar para ser entrenador personal?

Si después de entender qué es un entrenador personal te planteas dedicarte profesionalmente a ello, la formación es uno de los puntos más importantes.

No basta con haber entrenado muchos años o tener una buena condición física.

Trabajar con otras personas implica saber evaluar, programar y adaptar el ejercicio de forma fundamentada.

Una de las vías formativas más completas dentro del ámbito deportivo es estudiar Ciencias de la Actividad Física y del Deporte, CAFyD, ya que permite construir una base amplia sobre entrenamiento, fisiología, anatomía, biomecánica y otras áreas relacionadas con las ciencias del deporte.

Además, dependiendo del ámbito en el que quieras trabajar, posteriormente puedes especializarte mediante formación específica en entrenamiento personal, fuerza, rendimiento, prevención o readaptación físico-deportiva.

Los requisitos profesionales concretos pueden variar en España según la comunidad autónoma y el tipo de actividad que quieras ejercer, por lo que conviene comprobar siempre la normativa correspondiente.

Y si quieres profundizar precisamente en este tema, puedes consultar también nuestra guía sobre cómo ser entrenador personal, donde explicamos con más detalle los diferentes pasos y opciones formativas.

Fórmate en entrenamiento personal con ESCIDE

Si quieres dedicarte profesionalmente al entrenamiento personal, puedes encontrarte en dos momentos diferentes.

Quizá todavía necesitas construir una base universitaria amplia dentro de las ciencias del deporte.

En ese caso, ESCIDE ofrece el Grado en CAFyD online, una formación orientada a diferentes ámbitos profesionales como el entrenamiento personal, la preparación física, el rendimiento o la gestión deportiva.

Pero quizá ya trabajas o te has formado dentro del sector deportivo y quieres profundizar específicamente en el entrenamiento individualizado.

En ese caso, ESCIDE también ofrece el Máster en Entrenamiento Personal online, en modalidad online y orientado a áreas como la valoración funcional, la planificación del entrenamiento, el entrenamiento de fuerza, la prevención de lesiones y la adaptación de programas a distintos perfiles de clientes.

Porque ser entrenador personal no consiste en acumular ejercicios.

Consiste en saber qué necesita la persona que tienes delante, por qué lo necesita y cómo organizar el entrenamiento para ayudarla a progresar.

Y para tomar buenas decisiones cuando trabajas con otras personas, necesitas algo más que experiencia entrenando.

Necesitas criterio profesional.

Roberto Durán: Rector ESCIDE

Redactado por Roberto Durán

Roberto Durán es Doctor en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte y readaptador deportivo en fútbol profesional. Cuenta con más de 20 años de experiencia trabajando en entrenamiento personal y procesos de readaptación deportiva, colaborando con clubes de primera división del fútbol español y centros deportivos de referencia como Virgin Active, Holmes Place y la Clínica Universidad de Navarra. Es autor de dos libros de entrenamiento de fuerza aplicados a la readaptación deportiva publicados por la editorial ANAYA y ha sido profesor universitario en UNIR y UCAM.

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